Comunicado 03 de enero 2026
- 3 ene
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La captura de Nicolás Maduro marca un hecho histórico y trascendental para America Latína y para la lucha de los pueblos contra los regímes autoritarios que han vulnerado de manera sistemática la democracia, los derechos humanos y el Estado de Derecho.
Durante años, el pueblo venezolano ha padecido persecución política, crisis humanitaria, pobreza, exilio forzado y la destrucción de sus instituciones. Hoy, este acontecimiento representa un mensaje claro: nungun poder es absoluto, ningun abus es eterno y la impunidad no puede prevalecer por encima de la justicia.
Desde una visión democratica y humanista, reiteramos que este proceso debe desarrollarse con apego estricto a la legalidad internacional, garantizando el debido proceso y el respeto a los derechos humanos, pero sin perder de vista que la justicia es una exigencia irrenunciable para las víctimas de un régimen que anuló libertades y canceló la esperanza de millones.
Este momento abre una oportunidad histórica para la reconstruccion democratica de Venezuela, basada en elecciones libres, instituciones fuertes, reconciliación nacional y el respeto pleno a la voluntad popular.
La región debe asumir con responsabilidad este parteaguas, reafirmando que la democracia no se negocia, que el poder tiene límites y que los pueblos de América Latina merecen gobiernos que sirvan, no que sometan.
La historia juzga, la justicia alcanza y la democracia siempre encuentra camino.


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