

EXIGIMOS UN ÁRBITRO FUERTE Y COMICIOS SEGUROS, ANTE LAS GRAVES AMENAZAS QUE ACECHAN AL PROCESO ELECTORAL 2026-2027

Viernes 18 de Septiembre de 2026,
Oaxaca de Juárez, Oaxaca.
El CDE del PAN en Oaxaca advierte que la asfixia presupuestal, la delincuencia organizada y la falta de criterios claros del INE ponen en riesgo la certeza democrática en las regiones del estado.
Con el arranque formal del proceso electoral federal 2026-2027, nuestra nación y nuestro estado se encuentran ante una encrucijada histórica. Desde el Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional en Oaxaca, manifestamos nuestra profunda preocupación y enérgica protesta ante el alarmante escenario de amenazas y omisiones que pretenden arrodillar la integridad de nuestra democracia y estrangular la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE).
La complacencia, el ahogo financiero y la inacción institucional no pueden ser la norma en la elección más compleja de nuestra historia moderna. En Oaxaca, donde las condiciones geográficas y sociales exigen la máxima eficiencia y blindaje institucional, no permitiremos que se debilite el voto ciudadano.
Por ello, el panismo oaxaqueño fija una postura contundente frente a los siguientes puntos críticos:
Denunciamos enérgicamente el preocupante retroceso democrático simbolizado por la inédita presencia de la secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, presidiendo el arranque del proceso electoral en las instalaciones del INE. Este hecho rompe con el respeto a la autonomía electoral, que se había mantenido desde 1996. La presencia de la titular de la SEGOB no es una simple "cortesía protocolaria", sino una muestra descarada de la intervención y subordinación que el gobierno federal ejerce sobre el árbitro desde hace años. Es inaceptable el regreso de un partido de Estado dirija las elecciones desde el gobierno.
Es totalmente inaceptable que la delincuencia organizada siga pretendiendo dictar el rumbo de nuestras elecciones mediante el financiamiento ilícito, la coacción de candidatos y la violencia en las regiones. Si bien reconocemos la creación de filtros internos, estos resultan inútiles si no se acompañan de una coordinación de Estado real, contundente y sin simulaciones. La seguridad de los aspirantes y de las casillas en la entidad debe ser una prioridad absoluta.
Condenamos la política de recortes desmedidos que, bajo la máscara de una falsa austeridad, busca debilitar operativamente al INE. Recortar recursos para la instalación de casillas y la capacitación de los funcionarios es un atentado directo contra el derecho al voto de más de 103 millones de mexicanas y mexicanos, afectando de manera crítica a las comunidades indígenas y rurales de Oaxaca. Un árbitro sin recursos es un árbitro atado de manos.
Nos alarma la evidente pérdida de firmeza de un Consejo General que parece renunciar a su papel de árbitro implacable. La omisión en la fiscalización del proselitismo anticipado y la falta de lineamientos claros frente a las campañas negras representan una alfombra roja para la ilegalidad. El INE debe recordar que su lealtad es con la Constitución, no con el poder en turno.
Es inadmisible que decisiones críticas, como el control en los consejos distritales o la validación de anomalías tan graves como las llamadas "boletas planchadas", se dejen a la ambigüedad y al criterio local. La certeza electoral no admite grises; exigimos reglas claras y criterios unificados que impidan cualquier intento de fraude o manipulación en las urnas oaxaqueñas.
La democracia mexicana no es propiedad de un gobierno ni la moneda de cambio de los violentos; es una conquista ciudadana que defenderemos con todos los recursos legales y políticos a nuestro alcance.
Exigimos a la Consejería Presidenta y al Consejo General del INE que asuman con valentía, independencia y absoluta imparcialidad la responsabilidad histórica que la ley les confiere. Menos discursos de autocomplacencia y más acciones contundentes para blindar las urnas